27 agosto, 2007

¿Qué te parece mi guión?

Como casi todos sabeis porque suelo referirme a él con cierta frecuencia, uno de los blogs de esa lista que suelo visitar casi a diario como una auténtica adicta es el de Pianista en un burdel.

Pues bien, en su último post se refiere a una de las secuelas de nuestra profesión: tener que leer los guiones de todo titirimundi que te lo pìde en cuanto se entera no sólo que escribes guiones sino que además la cosa te da para vivir. Amén de otras secuelas apuntadas por algunos de los comentaristas del post, a saber: El que te cuenta esa idea "que es la hostia" mientras tu estás intentando tomarte una caña tranquilamente (Unademiedo), o los que responden "es que tiene que ser así" a tus objeciones (Korba Bokeaga), etc., etc.

Evidentemente una servidora no goza del prestigio de los aludidos y por tanto tengo que sufrir mucho menos ese asunto, incluso a veces soy yo la que en algún momento le pido a algún amigo su opinión respecto a algo que he escrito (bueno, eso lo solemos hacer casi todos, Pianista y los demás incluidos, seguro), pero a sabiendas de que lo que estás pidiendo a tu colega es: A) Tiempo, B) Esfuerzo y C) Sinceridad.

A. TIEMPO -escaso si está metido en algún proyecto- y que tiene que sacarlo del ocio o el descanso.
B. ESFUERZO porque su sentido de la responsabilidad le llevará a tratar de analizarlo de la manera más completa y objetiva posible para no equivocarse en su juicio.
C. SINCERIDAD, a veces lo más dificil porque no es agradable decirle a alguien -por muy amigo que sea- que se ha equivocado o que lo que ha hecho no es la maravilla que él cree.

Y francamente, el que no sabe esto cuando da a leer un guión seguramente no es un buen guionista o bien tiene tal prepotencia que presupone que el lector va a agradecer eternamente que le permitiera poner su ojos ante tamaña obra de arte, el esfuerzo que va a emplear va a ser nulo porque "¡es tan fácil y divertido leer esa maravilla!" y la sinceridad, le importa un pito, porque si no le dice que es un guión fantástico, él pensará del lector que no tiene ni repajolera idea de guiones.

También está el lector que siempre queda bien: lo lee en un pis pas -aunque sea un tocho de 90 páginas-, te dice dos o tres cosillas -casi siempre buenas- para que se note que se ha tomado interés y luego concluye diciendo qué está muy bien, o si no se quiere mojar tanto pues te dice que cosas peores se han rodado, grabado, etc. y tan ricamente.

Suelo participar en cursos y seminarios y tengo por costumbre dar mi email a los alumnos por si en algún momento puedo echar una mano en algo -leer algún guión o proyecto, por ejemplo, y dar mi opinión al respecto. Algunos lo han hecho y creo que siempre he tratado de responder a sus demandas en la medida de mis posibilidades, (si hay alguno que tiene alguna queja, por favor que lo diga ahora o si no que calle para siempre) pero lo que no se puede es acabar escribiendo el guión, el proyecto o lo que sea "al alimón" con el individuo/a en cuestión porque ese tiempo que te piden es el que tu necesitas para escribir tus guiones o proyectos, por los que te pagan y con los que uno se va ganando la vida.

Termino con una experiencia reciente ocurrida con un buen, buenísimo amigo y brillante profesional (aunque todavía no alcanza la perfección), que me pasó el guión piloto de una serie para que le diera mi opinión sobre él, vendiéndomelo como "lo mejor de lo mejor" -primer error, porque eso siempre genera expectativas y resta objetividad a la lectura-. No lo leí de inmediato, esperé a tener el tiempo suficiente para dedicarle todo el esfuerzo y la atención que la cosa requería. Mi amigo se impacientaba. Finalmente, con el guión en la mano, un lápiz y mis notas me dispuse a contarle lo que me había parecido. Y comencé por la primera página y comenzaron los primeros "es que"... No recuerdo si llegamos a terminar el primer acto porque me entró un cabreo imponente cuando me di cuenta de que lo que quería realmente de mí era que confirmará a su guión como "la maravilla de las maravillas" que él creía. Un cabreo que fue en aumento cuando después me contó que ese piloto y proyecto ya habían sido entregados a una productora o cadena, da igual, para venderlo. O sea que el tiempo, el esfuerzo, etc., etc., que me había llevado el asunto no servían absolutamente para nada.

Lo peor de todo es que el guión estaba bastante bien, pero también era "manifiestamente mejorable", sobre todo porque es verdad que mi amigo es un tipo brillante y con un poco más de trabajo un guión que estaba bien hubiera podido ser un estupendo guión.

¡Ojalá me equivoque! Pero las posibilidades de que la cadena o productora en cuestión se plantee producir ese proyecto son muy pocas y, desgraciadamente, no va a depender de la calidad del producto -proyectos peores se han vendido, producido y emitido-, sino de otros factores ajenos difíciles de controlar o de prevér, pero eso no impide, o no debería impedir que si presentas algo sea lo mejor posible y si tienes que pedirle a alguien que te lea un guión, valores su trabajo y tengas en cuenta todo este rollo que acabo de soltar por la patilla.

9 comentarios:

Ruth dijo...

¿y no hay nadie que suelte aquello de "a los otros que lo han leído SÍ les ha gustado?

Pope dijo...

Valorar el trabajo de un amigo siempre es un marrón.

Valor tuviste, cogiendo aquel tocho.

Miss Julie dijo...

Pues seguro que sí, Ruth, pero en un alarde de contradicción cósmica (y tal vez cómica) tb remito al post de Pianista en el que apoyado en el mítico Ken Levine, dice que no te dejes influir por el rechazo y las críticas...

En fin, supongo que lo que hay que tener en cuenta es la opinión de la gente que te quiere y te apoya, especialmente cuando eres tú mismo quién la solicita. Otra cosa es el "lector" de la productora, o de la cadena.

Pope, hijo, lo de mi amigo no era un tocho por suerte, -era una sitcom clásica por lo que tendría unas 30 páginas aprox.- y te aseguro que lo leo con sumo gusto cuando me lo piden. Además somos tan buenos amigos que me puedo permitir contar esta historia (espero)sin que nuestra amistad se resienta porque no hay nada en el post que no le haya dicho a él in person.

BUDOKAN dijo...

Qué sabias tus palabras Julie, para los que estamos en esta profesió la cosa es tal cual la describes. La identificación más grande que sentí con lo expuesto en el post es el momento de decirle a alguien que no tiene la gran idea que cree. Siempre es un placer pasar por aquí para reflexionar sobre estos temas. Saludos!

Víbora dijo...

Eso nos pasa a muchos, especialmente a "profesionales libres".
Son situaciones muy corrientes:

-El médico que tiene que dar un diagnóstico y prescribir un tratamiento en medio de la calle.

- El informático que tiene que arreglarte el ordenador en un restaurante.

- El economista que tiene que hacerte la declaración (y que salga a devolver) en un bar.

- El abogado que tiene que resolverte ese problemilla legal en la playa.

Yo, para estas cosas, soy muy borde (y la sra víbora me lo recrimina más de una vez).

Te cuento una experiencia propia.

Exterior. Playa muy concurrida, verano caluroso. Dando un paseo por la orilla con la sra víbora nos encontramos con una conocida suya y tras los primeros saludos comienza con eso de: "y tú, que eres economista, sabrás de derecho laboral...". A partir de ahí me cuenta un problema con su empresa y me pide, además de asesoría legal, un cálculo de las posibles indemnizaciones que le corresponden (con evidente escasez de datos por su parte). Tras contenerme un rato y tratar de explicarle la imposibilidad de hacerlo así a vuelapluma y en bañador zanjé la cuestión con: "para hacerlo bien, pides cita en mi despacho y no te preocupes que te hago un buen descuento en mis honorarios, apunta mi teléfono".
A lo que me contesta "es que ahora no tengo dónde escribir" y yo le digo, "pues yo no tengo ni donde escribir, ni con qué calcular, ni de dónde sacar los datos necesarios, ni bibliografía disponible"
Y, encima, se enfadó conmigo porque dice que soy un borde.

Víbora dijo...

Y te aseguro que jamás en mi vida he escrito (ni intentado hacerlo) un guión.

De verdad, que mi actividad profesional es mucho más prosaica y mundana: la economía y administración de empresas (una en concreto).

v a n i a dijo...

Para leer guiones, lo mejor son los desconocidos amables.

Miss Julie dijo...

Víbora, Madame Víborova tiene razón eres un pedazo de borde, pero es posible que eso sea parte de tu atractivo ja, ja, ja, y por eso te quiere. (De todos modos la amiga en cuestión se lo merecía, en mi modesta opinión)

Y eso de la Administración de Empresas, "una en concreto"... Uhmmm

Gracias Budokan. Me alegra verte por aquí y con esos comentarios tan halgüeños pues... ¡Está usted en su casa!

Vania, permiteme discrepar prefiero un amigo, alguien en quien confíe que me va a decir la verdad sin acritú, y desde luego alguien que tenga criterio respecto a lo que va a juzgar. Para que me diga que todo es guay, ya tengo a mi madre que es mi mejor fan.

Ruvias Intelijentes dijo...

usease, julie nuestra, que es un poco como cuando ha nosotras nos toca ber todo (TODO) el halvum de afotos familiar hen casa de los colegas porque todos "sacan hunas afoto cojonudas". i nos miran fijamente, hesperando que lo flipemos hen coloriyos con los retratos de los ijos, los recuerdos de las bacaciones...

ains, que bida mas dura!!!!

vesisss