14 abril, 2007

SALUD Y REPÚBLICA. 14 abril 1931-2007

4 comentarios:

Francis dijo...

Tenemos que mirar hacia delante. Estamos respondiendo a la memoria histórica siguiendo la ola política que interesa a esos cuantos políticos medio analfabetos que sin tener nada mejor que ofrecer a esta sociedad nos hunden en las divisiones internas que nos anegaron en la guerra civil. Ni los de derecha son tan malos ni los de izquierda tan malos. Pero aquellos que utilizan esas consignas guerracivilistas del pasado lo hacen porque no tienen nada mejor que aportar a esta sociedad. No nos merecemos ser el octavo país más rico del planeta y vivir en este estado guerracivilista. No nos merecemos a nuestros políticos.

Ojalá algún día tengamos una república. Ojalá los Borbones se queden en los libros de historia como reliquias del pasado. Y ojalá algún día logremos mirarnos como españoles más allá de insultarnos por adscribirnos a un bando determinado.

Viva la república, pero la que tiene que venir, y no aquellas dos que se malograron en el pasado.

Ruth dijo...

La memoria histórica es imprescindible para conocer y reconocer, para avanzar, para sentir dolor y rabia por lo ocurrido.

Porque ni ahora ni nunca permitiré que nadie me diga que es mejor que me olvide, no permitiré que nadie me diga qué debo pensar, ni permitiré que me insulten por pensar como pienso.

Porque la República y la Guerra Civil forman parte de mí y las recuerdo porque las he vivido en mi familia, y no estoy dispuesta a olvidarme de parte de lo que soy para convertirme en lo que quieren que sea.

¡Viva la República! Esta, la otra y la de más allá.

Víbora dijo...

No hay que olvidar, pero tampoco recrear.

Yo el 14 de abril conmemoro una fecha realmente importante para la historia de la humanidad: 14 de abril de 1970 (martes de feria en Sevilla).

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Ruth, porque nunca nos han contado la verdad de lo que pasó, en la mayoría de las familias españolas, durante la guerra y una posguerra cruel y sangrienta que se prolongó cuarenta años. "¿A quién le importa la memoria histórica?", preguntó el Sr. Rajoy en el último debate antes de las elecciones. Desde luego, a usted y a todos los de su reaccionaria, casposa y necrófaga calaña no, claro que no. Se nota que sus familias no pasaron hambre, ni fueron represaliadas y fusiladas tras la guerra. ¿Tienen ustedes algún exiliado, torturado o desaparecido y enterrado en ningún lugar? ¿Les hicieron a alguno de sus abuelos el "paseíllo"?. ¡Déjennos en paz!, y no vuelvan a mancillar el recuerdo de nuestros muertos.