Aventuras de una guionista mercenaria, hoy: UNA PRESENTACIÓN CREATIVA
Hace algún tiempo, mientras escribíamos una serie, los Productores Ejecutivos (creadores y paganinis del invento, of course) tras leer atentamente una de las versiones del piloto llegaron a la conclusión de que la presentación que hacíamos de los personajes era... ¡MUY CLÁSICA!.
"O mein Gott! Es gibt ein axt im meine kopf"- gritó uno de los guionistas que estudió en Berlín con el creador de "REX", la serie del perro policía, y gritaba eso por cualquier cosa.
¡¡Joooder!!- dijimos los demás que llevábamos unas cuantas semanas oyendo objeciones parecidas y decíamos eso por cualquier cosa.
Después el silencio se instaló entre nosotros mientras cada uno delante de su ordenata se hacía la misma pregunta: "¿Qué coño quieren decir con eso?". De pronto la coordinadora -que a la sazón tenía más experiencia en bregar con cuestiones de ese tipo y por eso cobraba más- tuvo la gran idea: "¿Por qué no nos dejamos de elucubraciones y les preguntamos directamente?". Y así lo hicimos. Así lo hizo la coordi, porque para eso tenía más experiencia y cobraba más.
La respuesta no tardó en llegar y los SUPER PRODUCTORES hablaron con claridad meridiana:
LO CLÁSICO es generar una serie de secuencias normalmente dramáticamente inconexas donde aparecen unos personajes que nuestra intuición como espectadores nos dice que van a ser los protagonistas. A lo largo del capítulo las vidas de esos personajes se van mezclando y continua la historia. Es como decir a los espectadores: "Chicos, no os lo vamos a poner difícil, estos son los protas".
"Nosotros queremos una presentación creativa. Moderna".
Bien, -asintió la coordi tratando de no perder la compostura que para eso tenía más experiencia y cobraba más- entonces ¿qué es moderno?.
-Bonita pregunta- respondió uno de los SUPER PRODUCTORES, encantado de haber llegado a ese punto. -¿Qué podemos intentar para conseguir una presentación algo más moderna? -dijo, respiró profundamente y tras un breve silencio sentenció: TIRAR DE MAQUIAVELO.
Y luego se lanzó a una disquisición "quasi filosófica" sobre el maquiavelismo del protagonista y su control sobre los personajes para acabar recomendando que viéramos el primer episodio de “Six degrees” porque es donde estaba reflejado todo lo que nos estaba contando y era el claro ejemplo de lo que consideraban moderno.
Como somos muy bien mandados y además -como decía la coordi- siempre hay mucho que aprender, nos pusimos a ello. Pero cual sería nuestra sorpresa cuando descubrimos que “SIX DEGREES” -al menos el piloto que vimos nosotros- es el ejemplo perfecto de lo que los SUPER PRODUCTORES llamaban una presentación CLÁSICA: A partir de unos planos de una gran ciudad, y a lo largo de dos minutos, se muestran "una serie de secuencias inconexas" en las que aparecen unos personajes en sus actividades cotidianas “que nuestra intuición como espectadores nos dice que van a ser los protagonistas”.
A partir de ahí, la confusión empezó a reinar en el equipo: ¿qué es clásico y qué es moderno? ¿Sorkin o Maquiavelo? ¿Sushi o rollito de primavera? ¿Damages o El internado?.
Tengo que confesar que nunca supimos resolver tantos enigmas y como es lógico el equipo de guión, con la coordi al frente, pasó (pasamos) a mejor vida (nunca mejor dicho).
Seguramente lo merecíamos, evidentemente no estábamos a la altura de nuestros mentores.
EJERCICIO GUIONÍSTICO: Quién pueda dar una explicación coherente será obsequiado con una agradable velada en compañía de los ínclitos y cultísimos productores en la que, entre otras cosas, se hablará, como no, de MAQUIAVELO.












