TOTEM, CREATIVIDAD Y BLOQUEO
Los procesos de creación son -para mí- lo más fascinante de nuestro trabajo de guionistas, algo que no siempre tienes oportunidad de vivir y que cuando te toca te genera satisfacción y sufrimiento, atracción y rechazo casi a partes iguales. De ahí surge la procrastinación, el miedo a enfrentarte al desafío de escribir, de crear una historia, de desarrollarla, en fin todas esas cosas que conforman nuestro oficio.
La cuestión es si eres capaz o no de superar esa fase y para ello cada uno busca sus trucos. Conozco guionistas que se rodean de cristales que absorben las malas energías y/o aportan buenas, otros necesitan escuchar tal o cual tipo de música según sea el tema sobre el que están escribiendo, otros pasean arriba y abajo del cuarto ordenando las ideas...
En mi caso recurro a las ballenas, -un animal que me fascina desde muy pequeña no sé por qué extraña razón, a mí que soy de tierra adentro- y a sus "cantos" -como llaman poéticamente a los sonidos que emiten para comunicarse entre ellas-. No es que tenga unas ballenas en la piscina para que me canten (tampoco tengo piscina) sino que me pongo un CD sólo de "cantos" de ballenas y..., la mayoría de las veces, ¡funciona!
Uno de los momentos más emocionantes de mi vida fue cuando me embarqué en Puerto Pirámide, en la Patagonia Argentina, y ví de cerca esos ojos, ese ojo (¿recordais el ojo de la ballena de "Naúfrago" la peli de Tom Hanks?). Verlas tan próximas, nadando a nuestro alrededor con sumo cuidado conscientes de que con un coletazo o un envite de sus cabezas nos podrían mandar al quinto pino, fue un sensación tan fuerte, una sensación que todavía siento al recordarlo.
Descartando lo esotérico, tengo que confesar que -si es cierto eso de la memoria genética- en mis genes llevo algo que me liga a ese animal, y si el tótem de una persona o de una tribu es un animal, una planta o un objeto al que cada uno esta firmemente ligado, mi totem es la ballena.
Investigando por ahí, he encontrado que la ballena es un animal muy poderoso en su tótem, representa la creación, el poder de la canción, y el despertar de sus esencias más profundas. (Puedo prometer y prometo que no tenía la más remota idea de todo esto antes de escribir el post)
Según afirman algunos pueblos nativoamericanos, LA BALLENA enseña cómo conservar nuestras energías creativas y cómo utilizar las fuerzas creativas de la respiración a través del sonido y de la canción. Dirigiendo el sonido y respondiendo a sus ecos, la ballena enseña que podemos aprovechar y utilizar niveles profundos de nuestra mente e incluso acelerar la manifestación de nuestros objetivos.
"Las personas-ballena son muy creativas, pero, al igual que una ballena saltando, también deben salir de esas aguas creativas y mantenerse en contacto con el mundo real para no perderse en su propia imaginación creativa. Si esta energía está siendo contenida en su interior y la persona teme dejarla salir, entonces es tiempo de saltar como lo hacen las ballenas, para mostrar la magnificencia y el poder de su propia creatividad sin inhibiciones ni auto-represión".
¡Saltemos, pues!
