GUIONISTAS: ¿Quiénes somos?, ¿De dónde venimos?, ¿ A dónde vamos?
¿QUIENES SOMOS? Un guionista es una persona que escribe el guión de una producción audiovisual en cualquier fase de su desarrollo, desde la idea hasta su versión final.
¿DE DÓNDE VENIMOS? Los guionistas-autores han existido desde que se inventó la radio y eran los encargados de escribir los contenidos de entretenimiento de las emisoras. Desde el mismísimo Orson Welles hasta los divertidos e ingeniosos Hermanos Marx trabajaban con guionistas que les escribían los chistes, sketches e historietas en la radio. Valga como ejemplo el exitoso serial radiofónico de los Marx para la NBC, titulado “Beagle, Shyster & Beagle” que salió de la pluma de Nat Perrin y Arthur Sheekman, guionistas a su vez de algunas de sus películas. (Los guiones están editados con el nombre: GROUCHO & CHICO ABOGADOS)
Lo mismo ocurría en España con los seriales y demás programas de entretenimiento hasta que llegó la Televisión en el año 1956.
No es que no hubiera personas que escribieran para la tele, desde los textos de las locutoras llamadas “de continuidad” hasta el pequeño sermón con el que un cura terminaba la programación del día eran escritos por alguien –un guionista- pero a la hora de crear las categorías laborales en RTVE se “olvidaron” de incluir a los guionistas y autores.
Como consecuencia de eso ocurrió que mientras en las categorías laborales reconocidas por TVE había 9 niveles salariales, los guionistas como no existían cobraban según acuerdo u oferta de la producción del programa para el que fueran contratados. Tampoco nunca hubo opción a opositar o concursar para ocupar un puesto fijo en esa categoría.
Y así estuvieron las cosas desde 1956 hasta 1990 que comenzaron a emitir sus programas las cadenas privadas. Las privadas estructuraron sus organigramas como mejor les pareció: Antena 3, en principio, tomó como modelo a TVE, Tele 5 venía ya con su propia estructura de Italia, al igual que Canal Plus cuyo modelo era Canal Plus Francia. Y en todo este tinglado los guionistas quedamos en tierra de nadie.
Las productoras comenzaron a contratar guionistas con contrato laboral por obra y/o contrato mercantil en los que, por fin, se especificaba guionista como categoría laboral, estableciendo los salarios y condiciones laborales “ad libitum”, así como la exigencia en cuanto a preparación, conocimientos o experiencia.
¿A DÓNDE VAMOS? Al no existir una normativa, convenio o similar, que recoja las obligaciones y derechos laborales de las productoras con los guionistas, ni viceversa, tanto las retribuciones como las condiciones de trabajo quedan al albur de la empresa y la importancia que conceda al guión en el resultado final del producto.
Todo esto, unido al cada vez mayor número de personas que se incorporan a la profesión dispuestas a pasar por lo que sea y a la, cada vez más escasa, exigencia de formación o experiencia por parte de las empresas con tal de abaratar costes, hacen que la evolución del mercado de las contrataciones esté yendo a la baja de una manera alarmante.
De la evolución a la baja del mercado de contrataciones por obra (contrato laboral) valga como muestra un botón: Almudena G. Páramo, guionista, en su libro “Los papeles de la tele” (Ed. Algaida. Pág.27) cuenta su propia experiencia:
“La retribución en mi primer contrato(de redactora ya que, como hemos dicho antes, la categoría de guionista no existía y no te podían contratar como tal aunque esa fuera tu función) con TVE en el año 1989 para el programa de Pepe Navarro, “El día por delante”, era de 250.000 pesetas brutas, quince pagas al año, es decir: 3.750.000 pesetas al año (...) Hoy el sueldo de un guionista medio está entre los 1.800 y 2.800 euros al mes, pero eso sí con 11 pagas al año, en el caso de que tu programa, serie o lo que sea, dure suficiente tiempo (pagas extraordinarias, y finiquito incluidas en el sueldo, eso que se llama “prorrateadas”) (...) Eso sí, hasta llegar a ese punto muchos de nuestros compañeros han pasado por el estatus de “junior”, una categoría que algunas productoras se han sacado de la manga con la excusa de que los que empiezan “hagan currículum”. No es difícil encontrarnos por los pasillos con guionistas “junior” que pasan de los treinta años con sueldos de 1000 euros”.
¿Hasta cuándo? ¿Quién valora o decide que el “junior” ya ha aprendido lo suficiente y debe de pasar a Senior, Super Senior o cualquier otra categoría? Y, sobre todo, ¿en qué condiciones?
La respuesta está en el viento. (Por ahora)
